Las válvulas Covna están diseñadas con sencillez, fáciles de limpiar y desinfectar, cumpliendo con los estándares GMP. Las válvulas están diseñadas sin zonas muertas, son fáciles de desmontar y rápidas de limpiar, lo que previene eficazmente la contaminación cruzada y garantiza un entorno de producción limpio, lo que ayuda a las plantas farmacéuticas a superar con éxito la certificación GMP.